Señor, en quien la nobleza
y la elevación se unen.
Que allá en los siglos remotos
hubo en los hombres ilustres,
Hind cede a tu deseo,
y al punto de tu casa acude;
antes que tu mensajero,
quizás ella te salude.
Hind le responde a Abu Amir


Ven a mi casa: ansía tu presencia
un círculo de amigos escogido;
escrúpulo no tengas de conciencia,
que no se beberá nada prohibido.
Ven, Hind; que agua clara
sólo como refresco se prepara.
De ruiseñores un amante coro
en mi jardín oímos;
mas todos preferimos
tu voz suave y tu laúd sonoro.
Abu Amir le escribe a Hind, luego ella le responderá.
¡TÚ, QUE SONRÍES!
Tú, de ojos negros y cejas delgadas
Vuélvete hacia mí tanto como vivamos.
Vuélvete hacia mí, querida, mírame,
No seas tímida, no derroches tiempo.

La vida es corta, como un verano sueco,
Sólo alcanzamos a ganar culpa.
Todo lo demás nada es y nada merece
Sólo tu amor es oro para mí!

El que ama pierde su razón
Pero tú, querida mía, tan sensata.
Día a día para mí la vida es dura
Lloro, ríes, lloré, reíste.

De la tierra soy, del fuego eres,
Las palabras arden en la boca y se acaban.
Soy tu prisionero, pido por mi vida,
Sólo sufro, pero eres tú quien decide.
Ak Welsapar








Se ríe y aparecen brillantes perlas
Se quita el velo y surgen dos estrellas
El mismo tiempo se detiene para verla
Y mi corazón de ella no puede olvidarse
Ciego de Tudela

“Si fueras justo con el amor que existe entre
nosotros,
no habrías escogido ni amarías a mi esclava;
has dejado la rama donde florece la hermosura
y te has vuelto a la rama que sólo da frutos
amargos.
Sabes que soy la luna llena,
pero, para mi desdicha,
de Júpiter estás enamorado"

Wallada bint Al-Mustakfi 

Escrito: Tamally Maak de Amr Diab
Foto/Pintura: Iman Maleki
Estoy siempre contigo
e incluso cuando estás lejos de mi
tu amor está en mi corazón
Estoy siempre contigo
Tú estás siempre en mi mente y en mi corazón
Nunca te olvido
Siempre te extraño
incluso si estoy contigo
Estoy siempre contigo
e incluso cuando estás lejos de mi
tu amor esta en mi corazón
Estoy siempre contigo
Tú estás siempre en mi mente y en mi corazón
Nunca te olvido
Siempre te extraño
incluso si estoy contigo
Siempre te anhelo mi querida
Siempre te necesito a ti y a nadie más
Y si estoy rodeado por el mundo entero
todavía te necesito, mi querida
Estoy siempre contigo
tú tienes mi corazón y mi alma
mi más preciado amor
mi más preciado amor
y no es problema que estés lejos de mi
tú estás cerca de mi corazón
tu eres vida en el futuro y en el presente
y el mas hermoso de los destinos
Estoy siempre contigo
tu tienes mi corazón y mi alma
mi más preciado amor
mi más preciado amor
y no es problema que estés lejos de mi
tú estás cerca de mi corazón
tu eres vida en el futuro y en el presente
y el más hermoso de los destinos
Siempre te anhelo mi querida
Siempre te necesito a ti y a nadie más
Y si estoy rodeado por el mundo entero
todavía te necesito, mi querida.
Canción de Amr Diab

Mis Palabras: Ella

Cierro los ojos en la calurosa tarde. Me encuentro pensativo y perdido en mi mente. Sin saber que me aqueja, imposible descifrarlo. Tengo la mano cerrada, apoyados los nudillos en la rodilla. Señal de preocupación.
Una mano roza la mía y mi impulso es abrirla. La giro, y ella coloca su palma sobre la mía. Con el pulgar la acaricio. Siento la suavidad de su piel, recorro por sobre sus venas. todavía posee la humedad del reciente baño. Me aquieta. Respiro profundamente en el instante que ella recuesta su cabeza en mi hombro y logro apreciar el aroma cítrico de su cabello. Unas gotas de agua ruedan dentro de mi camisa, me erizo y eso termina retirándome de los intrínsecos pensares. Finalmente abro los ojos y por el rabillo la observo. Veo que me mira, me tienta. Volteo mi cabeza, sus ojos envuelven los míos. Ahora, ella es lo único.
Nicolás Garat

Cuando me voy de tu lado, mis pasos
son como los del prisionero a quien llevan al suplicio.
Al ir a ti, corro como la luna llena
cuando atraviesa los confines del cielo.
Pero al partir de ti, lo hago con la morosidad
con que se mueven las altas estrellas fijas.
Ibn Hazem
Razonar y convencer, ¡qué difícil, largo y trabajoso! ¿Sugestionar? ¡Qué fácil, rápido y barato! Santiago Ramón y Cajal


Mis palabras: Inicial
He comenzado a quererte,
cada vez te querré más y
llegará el día en que te
sienta hasta el límite.
Una vez allí: se que te
reconoceré donde estés,
como fuera que sea.
Si mis ojos dejaran de ver:
con tu voz, tu aroma
y tus caricias, sabría de ti.
Si tu voz no pudiera oír:
con tu fragancia, al tocarte,
sabría que estás.
Si no apreciara perfumes:
al tomarte de la mano y
recorrer todas sus líneas.
sabría quien eres.
Podría contornear tus ojos,
tu boca, rozar tu pelo
y distinguirte.
Y si quedara sin sentidos:
mi alma habrá tenido el tiempo
para saber unirse a la tuya.
Nicolás Garat
Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio. Federico García Lorca
Veo a la luna llena aparecer un momento
y mostrarse completamente
envolviéndose al poco en el velo de las nubes.
Ella se comporta así porque habiendo aparecido
percibió tu rostro y sintiendo vergüenza se ocultó.
Si estas palabras que pronuncio pudieran llegar a ella
seguramente me respondería dándome la razón.
Al Yaziri
Ternura
Me dijiste una vez que era mío tu amor
Que nadie iba a separarte a ti de mí
Ahora vienes tú diciendo, adiós
¿Qué hice yo para que tú me trates así?

Ese amor que yo guardé, sólo a ti te lo entregué
Y no merezco yo sufrir tanto dolor
Ahora vienes tú diciendo, adiós
¿Qué hice yo para que tú me trates así?

Y la ternura que yo guardé
Nadie en el mundo te va a ofrecer
Y acariciarte sólo yo lo sé hacer

Y mi pobre corazón ya no quiere desazón
Ya no soporta más sufrir ingratitud
Ahora vienes tú diciendo, adiós
¿Qué hice yo para que tú me trates así?

Ahora vienes tú diciendo, adiós
¿Qué hice yo para que tú me trates así?

Canción de Roberto Carlos

No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta. Pablo VI
Con un traje de pieles
era yo más dichosa
que con las rozagantes vestiduras
que aquí siempre me adornan.
Mi tienda del desierto,
a través de la cual el viento sopla,
prefiero a los alcázares;
allí mejor se mora.
El reposado andar de mansa mula
me cansa, y no el camello cuando trota;
más me agrada el ladrido de mi perro
que el son de los timbales y las trompas.
Un pastor de mi tribu
más valor atesora
que todos estos necios cortesanos,
y su lujo y su pompa.
Maisun

Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.
Albert Einstein

Podría haber entre nosotros, si quisieras, algo que no se pierde,
un secreto jamás publicado, aunque otros se divulguen. (...)
Te bastará saber que si cargaste mi corazón
con lo que ningún otro puede soportar, yo puedo.
Sé altanera, yo aguanto;
remisa, soy paciente;
orgullosa, yo humilde.
Retírate, te sigo;
habla, que yo te escucho;
manda, que yo obedezco.
Ibn Zaydun



Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir. Lavater
Olas rotas
Mi piel acaricia al viento.
Absorbe las aventuras
viajeras en sus brazos

En el remolino de la conciencia
la ilusión es tan palpable
como mi cuerpo.

En las olas rotas del deseo
sus fotos llegan a la orilla
lisas y redondas como las piedras de la playa.
Místicas y profundas
como las voces de las rocas.

Birgitta Jondsdottir






Indicio del pesar son el fuego que abrasa el corazón
y las lágrimas que se derraman y corren por las mejillas,
aunque el amante cele el secreto de su pecho,
las lágrimas de sus ojos lo publican y lo declaran.
Cuando los párpados dejan fluir sus fuentes,
es que en el corazón hay un doloroso tormento de amor.
Ibn Hazem



La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarios sino sobre las faltas de los demócratas. Albert Camus
Cuando, llena de su embriaguez, se durmió,
y se durmieron los ojos de la ronda,
me acerqué a ella tímidamente,
como el amigo que busca el contacto furtivo con disimulo.
Me arrastré hacia ella insensiblemente como el sueño;
me elevé hacia ella dulcemente como el aliento.
Besé el blanco brillante de su cuello;
apuré el rojo vivo de su boca.
Y pasé con ella deliciosamente,
hasta que sonrieron las tinieblas,
mostrando los blancos dientes de la aurora.
Ibn Suhayd
Te he visto en sueños en mi lecho
y era como si tu brazo mullido fuese mi almohada,
era como si me abrazases y sintieses
el amor y el desvelo que yo siento,
es como si te besase los labios, la nuca,
las mejillas, y lograse mi deseo.
¡Por tu amor!, si no me visitase tu imagen
en sueños, a intervalos, no dormiría más.
Amor onírico de Al-mutamid


Cuando se trata de ella, me agrada la plática, y exhala para mi un exquisito olor de ámbar. Si habla ella, no atiendo a los que están a mi lado y escucho sólo sus palabras placientes y graciosas. Aunque estuviera con el Príncipe de los Creyentes, no me desviaría de mi amada en atención a él. Si me veo forzado a irme de su lado, no paro de mirar atrás y camino como una bestia herida; pero, aunque mi cuerpo se distancie, mis ojos quedan fijos en ella, como los del náufrago que, desde las olas, contemplan la orilla. Si pienso que estoy lejos de ella, siento que me ahogo como el que bosteza entre la polvareda y la solana. Si tú me dices que es posible subir al cielo, digo que sí y que sé dónde está la escalera.
Ibn Hazem
La felicidad general de un pueblo descansa en la independencia individual de sus habitantes.

José Martí
Si aprendemos a perdonar y olvidar, estaremos más cerca de encontrar la verdadera felicidad.
Hay veces que me pregunto:
¿La chica que yo más quiero,
me quiere como la quiero?
Si sé lo que siento. Punto.
Nicolás Garat



Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias.
John Locke
La semilla
que cae,
una.

De alguna
de las tres
palmeras.

Aún, con mínima
chance de prender,
en tierra germina.

Así: al vacío,
por arrojo, saltó.
Y su pena valió.

Nicolás Garat









Del hablador he aprendido a callar; del intolerante, a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad. Y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.

Khalil Gibrán

Gacela en el mercado matutino
Por el arco de Elvira
quiero verte pasar,
para saber tu nombre
y ponerme a llorar

¿Qué luna gris de las nueve
te desangró la mejilla?
¿Quién recoje tu semilla
de llamarada en la nieve?
¿Qué alfiler de cactus breve
asesina tu cristal?

Por el arco de Elvira
voy a verte pasar,
para beber tus ojos
y ponerme a llorar.

¡Qué voz para mi castigo
levantas por el mercado!
¡Qué clavel enajenado
en los montones de trigo!
¡Qué lejos estoy contigo
Qué cerca cuanto te vas!

Por la puerta de Elvira
voy a verte pasar
para sentir tus muslos
y ponerme a llorar.

García Lorca

PIEDRA
 Soy, he sido y parece que aún seguiré
siendo la dura y atemperada sustancia.
Aún no he percibido atisbo de calidez,
siquiera la proximidad de una caricia.

Tampoco del carmín de una boca degusté
Sin oportunidad del rumor de su aliento.
Soy, he sido y parece que aún seguiré
siendo un material teóricamente muerto.

Jamás de la belleza de una mujer he gozado.
Lejos de la suavidad y ternura de su dermis.
Parece que fui, aún seguiré y habré sido
el adoquín tosco, inerte y de tono gris.

Pero cierto es que no todos lograrán amar
cómo lo hago yo desde mi quietud en sombras.
Debido a esto, debo conservar esperanzas
de a su hermoso cuello algún día poder besar.
Nicolás Garat
¿Por qué? ¿Por qué desde que me amas
mi lámpara alumbra
y mis cuadernos han florecido?
Las cosas han cambiado desde que me amas:
me he convertido en un niño
que juega con el sol
y en un profeta
cuando sobre ti escribo.
Nizar Qabbani


La tarea que enfrentan los devotos de la no violencia es muy difícil, pero ninguna dificultad puede abatir a los hombres que tienen fe en su misión. Mahatma Gandhi
La tarde se fue alejando
y quedó con tu partida,
con los ojos empapados
de llorar tu despedida.

Cuando se quiebran los sueños
como un cristal en las manos,
son profundas las heridas,
que de amor, me van matando.

Anoche no dormí,
cuando apagué las luces,
ví tu ojos y fue cuando sentí,
toda la luz del sol dentro de mi.

Anoche no dormí,
tus besos me estuvieron desvelando.
Anoche fui feliz,
con solo los recuerdos de este amor.

En vano quise olvidarte,
si quedé con tu mirada.
En vano quise que muera
ilusiones y esperanzas.

Los días enteros paso,
recordando nuestra historia.
Las noches enteras ando,
con tu amor en mi memoria.

Los Tucu Tucu




Cuando apuntas con el dedo, recuerda que tres dedos te señalan a ti.
Proverbio inglés.
Huye del amor,
tirano traidor;
mas no, que si huyes,
mueres de dolor.
El amor es fuego,
que abrasa y halaga;
es mar sin sosiego,
que las almas traga.
Pierde el sueño luego
quien de amor se paga.
Amarga los días,
mas luz y alegrías
difunde en las noches
benéfico amor.
La Niña hechicera
mi alma ha robado.
¡Cuanta pena fiera
su amor me ha costado!
No quiera quien quiera
vivir sin cuidado;
pues si te engolfares
de amor por las mares,
podrás, naufragando,
morir de dolor.

...Caí rendido con una mirada de los verdes y expresivos ojos tuyos A ellos, desear verlos cada mañana... ...Tus labios, y esa sensación...