Tu lengua es como tu caballo, si le eres fiel te será fiel, pero si le fallas te fallará. Proverbio Árabe
Dile a ese poeta de quien nos ha librado
el que se haya caído sobre mierda:
vuelve a tu pozo, hijo de la mierda,
igual que hace la mierda.
Y si vuelves a vernos algún día,
verás, oh tú, el más despreciable y vil,
sin discusión, de entre los hombres
que esa es la suerte que te espera
si andas medio dormido.
¡Barba que ama la mierda y odia el ámbar,
que no permita Dios que nadie vaya a verte
hasta que te hayan enterrado!
el que se haya caído sobre mierda:
vuelve a tu pozo, hijo de la mierda,
igual que hace la mierda.
Y si vuelves a vernos algún día,
verás, oh tú, el más despreciable y vil,
sin discusión, de entre los hombres
que esa es la suerte que te espera
si andas medio dormido.
¡Barba que ama la mierda y odia el ámbar,
que no permita Dios que nadie vaya a verte
hasta que te hayan enterrado!
Hafsa Bint Al Hayy
REGALANDO UN ESPEJO
Te envío un espejo precioso: haz surgir en su alto horizonte tu rostro,
luna de buen agüero.
luna de buen agüero.
Así apreciarás con justeza tu hermosura y disculparás la pasión
que me consume.
¡Ay, con ser furtiva, tu imagen es más accesible que tú, más benévola
y mejor cumplidora de promesas!
Ibn Al Sabuni
AUSENCIA
Sin cesar recorro con mis ojos los cielos,
por si viese la estrella que tú estás contemplando.
Pregunto a los viajeros de todas las tierras,
por si encontrara alguno que hubiese aspirado tu fragancia.
por si encontrara alguno que hubiese aspirado tu fragancia.
Cuando los vientos soplan, hago que me den en el rostro,
por si la brisa me trajese tus nuevas.
Voy errante por los caminos, sin meta ni rumbo:
tal vez una canción me recuerde tu nombre.
Miro furtivamente, sin necesidad, a cuantos me encuentro,
por si atisbara un rasgo de tu hermosura.
Abu Bakr Al Turtusi
UN POEMA RÍO
Dentro del río están
el cielo, la nube y el sol
En el cuenco de mis manos está el río.-
Si alzo mis manos,
El río se derrama en gotas, dispersando
cielo, nube y sol sobre mí.
Si del cuenco de mis manos bebo del río;
dentro de mí entonces
el sol, la nube y el cielo.
dentro de mí entonces
el sol, la nube y el cielo.
Dime, ¿quién está dentro de quién?
Mamta Sagar
El verde de las plantas tras una lluvia primaveral, las flores en
el rocío, cuando las negras sombras de la noche se han retirado,
el murmullo de un límpido arroyo corriendo entre prados en flor,
la visión de un castillo blanco en medio de verdes jardines; todo
eso puede ser maravilloso, pero no es nada comparado con la
unión con una persona amada. Y ésta es tanto mejor, cuanto
mayor es el tiempo que el uno ha rechazado al otro o ha estado
separado de él, inflamando la pasión, encendiendo la llama del
deseo y avivando el fuego de la esperanza... En verdad os digo
que ni siquiera la lengua más locuaz puede describir la felicidad
de la unión, y que la más elocuente de las descripciones queda
muy por debajo de la realidad.
Ibn Hazem
Vive felizmente con las de ojos negros
que el mundo no es nada más que viento y fábula.
Alégrate de lo que has conseguido
y no recuerdes el pasado.
Para mi aquel rizado y perfumado cabello,
para mi aquella cara de luna que es de raza de ángeles.
Afortunado es el que utiliza y obsequia,
desafortunado el que no utiliza y ni ofrenda.
Este mundo de anhelo es como el viento y la nube,
acerca el vino, ¡pase lo que pase!
Rudaki
Aquí un silfo azul se queja
de una ingrata mariposa;
allí lamenta una rosa
los desdenes de un clavel;
allá una sonora abeja
a un jazmín acariciando,
mientras le arrulla zumbando,
le va robando la miel.
Pondera allí una azucena
su perfume a un botón de oro,
y el botoncillo inodoro,
de su brillante color
no más pagado, desdeña
el amor que la consume:
porque una flor sin perfume
es un alma sin amor
Zorrilla
Cierto día, un campesino fue a visitar a Nasrudin, atraído por la gran fama de éste y deseoso de ver de cerca al hombre mas ilustre del país. Le llevó como regalo un magnífico pato. El Mula, muy honrado, invitó al hombre a cenar y pernoctar en su casa. Comieron una exquisita sopa preparada con el pato.
A la mañana siguiente, el campesino regresó a su campiña, feliz de haber pasado algunas horas con un personaje tan importante. Algunos días más tarde, los hijos de este campesino fueron a la ciudad y a su regreso pasaron por la casa de Nasrudin. - Somos los hijos del hombre que le regaló un pato - se presentaron. Fueron recibidos y agasajados con sopa de pato.
Una semana después, dos jóvenes llamaron a la puerta del Mula. - ¿Quiénes son ustedes? - Somos los vecinos del hombre que le regaló un pato. El Mula empezó a lamentar haber aceptado aquel pato. Sin embargo, puso al mal tiempo buena cara e invitó a sus huéspedes a comer.
A los ocho días, una familia completa pidió hospitalidad al Mula. - Y ustedes ¿quiénes son? - Somos los vecinos de los vecinos del hombre que le regaló un pato. Entonces el Mula hizo como si se alegrara y los invito al comedor. Al cabo de un rato, apareció con una enorme sopera llena de agua caliente y llenó cuidadosamente los tazones de sus invitados. Luego de probar el líquido, uno de ellos exclamó: - Pero... ¿qué es esto, noble señor? ¡Por Alá que nunca habíamos visto una sopa tan desabrida! Mula Nasrudin se limito a responder: - Esta es la sopa de la sopa de la sopa de pato que con gusto les ofrezco a ustedes, los vecinos de los vecinos de los vecinos del hombre que me regaló el pato.
DÍA Y NOCHE Y DÍA
...Y nos preguntamos algunas veces con lágrimas de rabia, de dolor,
¿Por qué tenemos momentos que oscurecen nuestras almas?
Y no comprendemos, luchamos en vano.
¿Acaso el día se pregunta, por qué la noche? No, el día comprende, el día tiene su momento y con humildad da paso a la noche, noche que le enseña, noche sabia, noche que ilumina con ese matiz de oscuridad que embriaga, que encanta...
Layla
La mujer perfecta
Nasrudin conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.
Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.
- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.
El costo de aprender - Cuento sufí
Nasrudín decidió que podía beneficiarse aprendiendo algo nuevo y fue a visitar a un renombrado maestro de música:
- ¿Cuánto cobra usted para enseñarme a tocar la flauta? - preguntó Nasrudín.
- Tres piezas de plata el primer mes; después una pieza de plata por mes - contestó el maestro.
-¡Perfecto! - dijo Nasrudín; - comenzaré en el segundo mes.
Sufre en silencio
¡Mil veces gracias! Una vez más mis ojos ha podido
aplacar sus deseos mirando tu rostro
Leal y pura, vuelves a ser la compañera de mi alma.
A veces pisan los viajeros el camino de la desgracia.
Pero el compañero de ruta no se inquieta por si sube o si baja.
Vale más sufrir en silencio por una pasión oculta
que confiarse a un compañero. Secretos hay
que no se depositan en corazones llenos de malicia.
Regocíjate si la presencia de la bienamada te ilumina.
Si la noche viene a envolverte de tristeza,
¡consúmete, oh, antorcha, pero brilla!
Con la ilusión de un beso, compra la dicha.
Salvará tu cuerpo y tu alma de las astucias del enemigo.
Largas horas y aun días me harían falta, ¡oh, mi amada!,
para decir la tristeza que ensombrece mi rostro
a causa del dolor con que me abrumas.
El canto del amor ha hecho conocer en Irak e Hijaz
la dulce melodía de los gazales de Hafiz.
Hafiz
El virtuoso perdonará mi atrevimiento y escuchará mis palabras infantiles con interés. Cuando un niño habla apenas con balbuceos, sus padres lo escuchan llenos de gozo. Sin embargo, los duros de corazón, los maliciosos, perversos y los que disfrutan de las faltas de los demás, se reirán de ella. ¿A quién no le gusta su propia poesía, sea preciosa o totalmente insípida? Sin embargo, en este mundo son pocas las personas que se deleitan al escuchar lo que otros han escrito. El mundo está lleno de hombres que se parecen a lagos y ríos, cuya corriente aumenta cuando otras aguas vienen y se unen a ellos. Pero hay pocas buenas almas que sean como el océano, que crece al ver la luna llena. Tulsidas
No te aflijas: la belleza volverá a encantarte con su gracia;
tu celda de tristeza se trocará en un jardín de rosas.
No te aflijas: tu mal será trocado en bien;
no te detengas en lo que te inquieta,
pues tu espíritu conocerá de nuevo la paz.
No te aflijas: una vez más la vida volverá a tu jardín
y pronto verás, ¡oh cantor de la noche!
una corona de rosas en tu frente.
No te aflijas si, algún día,
las esferas del cosmos no giran según tus deseos,
pues la rueda del tiempo no gira siempre en el mismo sentido.
No te aflijas si, por amor,
penetras en el desierto y las espinas te hieren.
No te aflijas, alma mía,
si el torrente del tiempo arrastra tu morada mortal,
pues tienes el amor para salvarte del naufragio.
No te aflijas si el viaje es amargo,
no te aflijas si la meta es invisible.
Todos los caminos conducen a una sola meta.
No te aflijas, Hafiz,
en tu rincón humilde en que te crees pobre,
abandonado a la noche oscura,
y piensa que aún te queda tu canción y tu amor.
Hafiz
El amor es un mar que no tiene orillas
y en ese mar sin límite no hay ayuda alguna.
Quien zarpa nunca más pone sus ojos en la tierra;
y, sin embargo, feliz estoy de ir en ese viaje,
porque, ah, qué bueno es navegar en ese mar.
porque, ah, qué bueno es navegar en ese mar.
Qué importa que el más largo de los viajes al final
termine.
Qué importa que el más orgulloso de los barcos deba
hundirse.
hundirse.
Mi amor está contigo en el mismo inmenso barco,
y cuando ella se ahogue, yo también me ahogaré.
Hafiz
El Voto
Que tu beldad no cese de aumentar,
que tu mejilla semejante al tulipán,
nunca cese de alegrar mis ojos.
Que la visión de tu amor, estrella brillante,
resplandezca siempre en mi pensamiento.
Que todas las bellezas de este mundo
queden sujetas a tu belleza.
Que todos los cipreses se inclinen
ante tu esbeltez.
Que los ojos que tu visión no encante
viertan sangre en vez de lágrimas.
Que tu mirada, que sabe encadenar los corazones,
siga dotada de todos los hechizos.
Que el corazón que te aflija
no halle paz ni reposo.
Que tus labios tan dulces, que Hafiz
Que tus labios tan dulces, que Hafiz
quiere más que a su propia alma,
ignoren siempre los besos que no sean dignos de ellos.
Hafiz
el imperio de tu presencia
el territorio de tu cuerpo con el mío
tiene la frontera más larga del mundo
Para tener el honor de ser ciudadano de tu mirada
hay que pasar por las fronteras azules de tus ojos
hasta que el gobierno de tu corazón me entregue las llaves de oro de las puertas de tu ciudad
Para entrar en tu territorio
hay que venir a tus ojos
hay que dar vueltas a tu alrededor
Si doy vueltas alrededor de ti
seré un turista
que ha explorado todo el mundo en un abrir y cerrar de ojos…
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| Iman Maleki |
Pensaba que me querías. Pensaba que era el protagonista principal de tu historia. Más tarde me dije a mi mismo que quizás sea un personaje secundario o menor, pues no soy muy destacado, pero al menos mi presencia se ve en tu historia. Ahora me doy cuenta que esta historia tiene miles de personajes… y aquí es donde inicia el sufrimiento, ya que entre estos miles de nombres no está el mío… no hay nada mío… Garous Abdolmalekian
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| LA HERMOSA MUCHACHA |
Los ojos de la hermosa muchacha me miran,
sentada junto a su ventana,
Atrae con miradas juguetonas,
tejiendo amorosos diseños.
Ya mi corazón se ha alegrado un rato.
La tarde ha alcanzado a ser noche,
entonces descubro finalmente
que sólo era la luna haciéndome una jugarreta.
Ak Welsapar
DE NOCHE
De noche me gusta quedarme junto a la ventana.
La luna me mira desde lo alto. Penetrando a través
de los vidrios, con sus rayos dibuja cuadrados
en el piso y llena el cuarto de humo transparente.
Tras de la ventana, en el jardín, entre lilas y tilos,
apartando las copas oscuras, con su rayo incierto pasa
a través de las ramas y sus flechas doradas caen
como una lluvia clara. A veces una hoja solitaria impide
al rayo lunar derramarse en el suelo,
y cubierta de luz, tiembla, negra, en su sombra.
Y exclamo: ¡bendito, mil veces bendito
el que ya está iniciado, oh Diana, en tus misterios!
el que ya está iniciado, oh Diana, en tus misterios!
Anastasio Fet
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...Caí rendido con una mirada de los verdes y expresivos ojos tuyos A ellos, desear verlos cada mañana... ...Tus labios, y esa sensación...
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La noche Ya sin ella, Cuando la noche se me hace eterna me pregunto si a la noche sucederá el día. Mis ojos, como si mis párpado...
-
Pasarán años y siglos y seguiré amando la hermosura de tus ojos mientras tú no te apiadas de mí ni logro enternecer tu corazón. Yo ...
-
DE NOCHE De noche me gusta quedarme junto a la ventana. La luna me mira desde lo alto. Penetrando a través de los vidrios, con sus...
























