El verde de las plantas tras una lluvia primaveral, las flores en
el rocío, cuando las negras sombras de la noche se han retirado,
el murmullo de un límpido arroyo corriendo entre prados en flor,
la visión de un castillo blanco en medio de verdes jardines; todo
eso puede ser maravilloso, pero no es nada comparado con la
unión con una persona amada. Y ésta es tanto mejor, cuanto
mayor es el tiempo que el uno ha rechazado al otro o ha estado
separado de él, inflamando la pasión, encendiendo la llama del
deseo y avivando el fuego de la esperanza... En verdad os digo
que ni siquiera la lengua más locuaz puede describir la felicidad
de la unión, y que la más elocuente de las descripciones queda
muy por debajo de la realidad.
Ibn Hazem

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...Caí rendido con una mirada de los verdes y expresivos ojos tuyos A ellos, desear verlos cada mañana... ...Tus labios, y esa sensación...